Claves para entender el debate de la Línea Negra
El 4 de marzo de 2026, en un evento en Santa Marta, el presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, declaró abierta de manera oficial la consulta previa con las poblaciones indígenas que no están vinculadas al Decreto 1500 de 2018 (Ette Enaka, Wayuu y Taganga) y con grupos afrodescendientes de la Sierra Nevada de Santa Marta, con el fin de desarrollar el proceso consultivo del nuevo decreto presidencial que reglamente la llamada Línea Negra.
La decisión del primer mandatario de la nación se dio como resultado de la nulidad del decreto mencionado, por parte del Consejo de Estado en febrero de este año, instrumento jurídico que reconoció 348 sitios sagrados en la Sierra Nevada de Santa Marta y que configuraban la Línea Negra de los pueblos iku, kogui, kankuamo y wiwa.
Aquí te dejamos algunas claves para comprender este hecho, que ha suscitado un amplio debate jurídico, antropológico y ambiental en Colombia.
- En la cosmovisión de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, la Línea Negra no es “línea” ni es “negra”: entre los Kogui, por ejemplo, se denomina jaba se shizha, es decir, un ser vivo, una Madre. Este concepto delimita todo el territorio entregado por la Madre a los cuatro pueblos del territorio (kogui, arhuacos, wiwa y kankuamos) para el cuidado de todo lo que existe en la Tierra y en el universo, cuyo origen se encuentra en la Sierra Nevada de Santa Marta. Por esta razón, el territorio es percibido como el eje o el corazón del mundo.
2. Para garantizar el cuidado de la Tierra y del universo, la Madre estableció un ordenamiento territorial propio en la Sierra Nevada, fundado en una red de conexiones entre los denominados sitios sagrados que recubren todo el macizo, desde las partes bajas hasta los picos nevados, y que dan forma a la Línea Negra. Todos estos sitios son los Padres y las Madres de todo lo existente, a quienes se les retribuye mediante la práctica del pagamento para mantener el equilibrio del mundo.
3. Esta manera de concebir la vida para los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta, hace que la Línea Negra no pueda ser comprendida dentro de un decreto o de un polígono, pues su existencia trasciende los conceptos jurídicos y las delimitaciones catastrales.
4. Sin embargo, el concepto de la Línea Negra se manejó para darle una protección jurídica a los sitios sagrados y se remonta al reconocimiento de los mismos en 1973, cuando el Estado colombiano emitió la Resolución 02, desde el Ministerio de Gobierno, para demarcar un área de protección denominada Línea Negra o Zona Teológica. Ambos términos se referían a un límite simbólico que articula numerosos puntos rituales sagrados, desde la plaza de Valledupar (Cesar) hasta Riohacha (La Guajira), y de allí bordeando el Magdalena, el Parque Tayrona y Santa Marta, cerrando así el círculo en el punto de origen.
5. Posteriormente, la Resolución 837 de 1995 redefinió este territorio, aclarando que la Línea Negra no configura un polígono geométrico, sino un espacio simbólico y radial conforme a la cosmovisión indígena, cuyas limitaciones obedecen a principios espirituales y relacionales más que a criterios geográficos occidentales.
6. El Decreto 1500 de 2018 volvió a delinear la Línea Negra para “redefinir el territorio ancestral de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta, expresado en el sistema de espacios sagrados de la Línea Negra, como ámbito tradicional, de especial protección, valor espiritual, cultural y ambiental, conforme a los principios y fundamentos de la Ley de Origen”. En esta ocasión, se diferenciaron 348 sitios sagrados que configuran el límite del territorio tradicional de los pueblos, abarcando tanto la Sierra Nevada de Santa Marta como zonas marítimas adyacentes.
7. La decisión de la nulidad del Decreto 1500 de 2018, por parte del Consejo de Estado, se tomó después de una demanda presentada por un ciudadano, frente a la cual el ente judicial concluyó que el decreto cayó en “falsa motivación porque al momento de la expedición no se contaba con la cartografía oficial de La Línea Negra” y fue “irregular por no agotar el trámite de la consulta previa respecto de las comunidades indígenas y afrocolombianas ubicadas al interior del polígono de la Línea Negra, y no acatar la técnica normativa prevista para la expedición de los actos administrativos”.
8. La nulidad del Decreto 1500 de 2018 trae como consecuencias principales:
Las amenazas sobre el territorio asociadas a intereses económicos legales e ilegales.
El desconocimiento de disposiciones jurídicas internacionales, como el Convenio 169 de la OIT, acogidas por la Constitución Política de Colombia, que expresan: “Los gobiernos deberán tomar la medidas que sean necesarias para determinar la tierras que los pueblos interesados ocupan tradicionalmente y garantizar, la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión”.
La implementación de medidas que inspiraron la configuración de la Línea Negra desde sus orígenes en el ámbito público, como la garantía del acceso a los sitios sagrados que se encuentran en manos de privados.
La desaparición de instancias de coordinación institucional que garanticen el desarrollo de acciones para la protección de los sitios sagrados en la Sierra Nevada de Santa Marta.
9. La consulta previa con los pueblos indígenas y afrodescendientes, que se lleva a cabo en este momento en el Caribe colombiano, es una oportunidad de reflexionar en torno a las expresiones de la territorialidad que definen los sitios sagrados en la Sierra Nevada de Santa Marta, desde distintas perspectivas socioculturales. Es un diálogo intercultural que parte de un acuerdo entre los siete pueblos indígenas arhuaco (Iku), wiwa, kankuamo y koggi (kagaba), chimila (ette enaka), wayuu y taganga, y de las comunidades negras. Se trata de un acuerdo alrededor de la protección de la Sierra Nevada de Santa Marta, que incluye reconocimiento de las territorialidades de los pueblos y la coordinación entre gobiernos propios.
10. La consulta previa se desarrollará en dos momentos: un diálogo entre los pueblos indígenas sobre los acuerdos realizados y otro con comunidades negras sobre la nueva propuesta de decreto. Las mismas comunidades presentaron la ruta de acción de esta consulta previa al gobierno nacional.
El Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH reconoce a la Línea Negra no solo como un territorio tangible, sino como un sistema de ordenamiento territorial que vela por el bienestar de la humanidad, fuera de las nociones de propiedad privada e intereses particulares.
El ICANH, como entidad pública dedicada a la investigación antropológica, respalda ese reconocimiento como parte de una apuesta de protección y cuidado de la Sierra Nevada de Santa Marta y en contra de la guerra.
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