Rossana Reguillo, una de las voces más lúcidas y comprometidas del pensamiento crítico latinoamericano, falleció hoy a sus 70 años.
En distintas intervenciones, planteó que el papel del intelectual es “develar lo podrido, lo oculto, lo no transparente, lo poco claro en las entrañas del poder”. Más que una declaración, esta fue la guía de una obra que marcó su devenir político e intelectual.
Su trabajo permitió comprender las ciudades como espacialidades en disputa, la producción social del miedo, los cuerpos que resisten, las juventudes que reconfiguran lo político, las luchas de las madres buscadoras y los movimientos sociales que transforman tanto los márgenes como los centros del poder.
Desde una perspectiva transdisciplinar, insistió en que la comunicación, la antropología, la sociología y los estudios culturales no son campos aislados, sino formas de lectura e intervención crítica del mundo, situadas y encarnadas.
Desde el Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH, nos unimos a los mensajes de condolencia expresados por la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación – ALAIC y honramos la vigencia y potencia de su legado en América Latina.
Te puede interesar
