Tres urnas funerarias prehispánicas fueron repatriadas desde Venezuela
Las piezas arqueológicas, que llegaron a Colombia desde la embajada de nuestro país en Caracas, nos revelarán más información sobre las prácticas mortuorias de nuestras sociedades prehispánicas hacia sus difuntos.
Bogotá, D.C., 24 de abril de 2026. Tres urnas funerarias prehispánicas se suman a las 1.017 piezas arqueológicas que se han repatriado durante el gobierno de Gustavo Petro.
Se trata de dos urnas asociadas a la cultura Tayrona y una, a la Tamalameque, objetos que llegaron a Colombia desde Venezuela en la noche del 24 de abril. El traslado se hizo en un vuelo de apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, con motivo de una visita del presidente Petro, realizada en el marco de la III Comisión de Vecindad Colombia – Venezuela.
Las piezas se encontraban en custodia de la embajada de nuestro país en Caracas desde el 8 de septiembre de 2025 y fueron entregadas a la entidad, de manera voluntaria, por Luis Lemoine, presidente de la Fundación Arqueológica del Caribe – ARCA, ubicada en la capital venezolana.
La devolución de la urnas se dio luego de que Lemoine solicitara el debido concepto de definición de pertenencia de las urnas al patrimonio arqueológico colombiano, con el fin de dar inicio al proceso de repatriación.
Las tres piezas corresponden a urnas funerarias antropomorfas, utilizadas por las sociedades prehispánicas para depositar los cuerpos de sus muertos. Estos elementos son testimonios de prácticas mortuorias asociadas a los entierros secundarios. En este tipo de enterramiento, los vivos interactuaban con los cuerpos de los muertos en dos ocasiones: primero, cuando el cuerpo era inhumado dentro de una tumba temporal, en la que sucedía el proceso de descomposición de los tejidos blandos de forma parcial o total; segundo, cuando el cuerpo era exhumado y, posiblemente, trasladado después de un tiempo a su tumba final y definitiva.
En la mayoría de los casos, este segundo momento corresponde a la exhumación de los restos óseos, el producto físico de la descomposición del cadáver y la materialidad depositada al interior de las urnas funerarias. En ese sentido, resulta posible establecer que las urnas funerarias repatriadas hacen parte del registro arqueológico asociado a las prácticas mortuorias de las sociedades prehispánicas que ocuparon el actual territorio colombiano, específicamente la región Caribe, lo que las convierte en manifestaciones de las actitudes de los vivos hacia los muertos, así como en remanentes de la experiencia sociocultural de la muerte de los grupos humanos del pasado.
Ahora que las urnas se encuentran en territorio colombiano, serán trasladadas en los próximos días a una de las reservas arqueológicas custodiadas por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH en la ciudad de Bogotá. En este espacio, se llevará a cabo un peritaje presencial de las urnas, con el fin de ingresar los bienes al sistema de inventarios del ICANH.
Las piezas arqueológicas repatriadas desde el segundo semestre de 2022 hasta la fecha, han sido el resultado de un trabajo conjunto entre la Presidencia de la República, la Cancillería; el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes; la Fiscalía General de la Nación, la Fuerza Aeroespacial, la Policía Nacional y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH.
Más información para medios de comunicación
Felipe Lozano Ortega
Asesor de comunicaciones Dirección General
Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH
Correo electrónico: flozano@icanh.gov.co
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