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jueves, 05 de enero de 2017

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Parque Arqueológico San Agustín

 

  


El parque arqueológico está localizado a 1.730 metros sobre el nivel del mar en inmediaciones del municipio de San Agustín, al sur del departamento del Huila. Se encuentra sobre el sector oriental del Macizo Colombiano, en la parte más alta del valle del río Magdalena, entre las cordilleras Central y Oriental.


Los complejos funerarios


El Parque Arqueológico de San Agustín está conformado por cuatro mesitas (mesitas A, B, C y D), el Alto del Lavapatas y el Bosque de las Estatuas, donde se pueden encontrar diversos vestigios arqueológicos, entre los que se destacan grandes figuras o estatuas talladas en piedra, muchas de las cuales hacen parte de conjuntos funerarios monumentales. Se trata de esculturas caracterizadas por diseños que combinan rasgos humanos y animales, cuya presencia e imponencia evoca lo ritual, la procreación, las transformaciones, el culto a los animales y a la muerte. El carácter excepcional de estos complejos funerarios llevaría a que en 1993 el parque fuera declarado Monumento Nacional por el Consejo de Monumentos Nacionales, y en 1995 declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reconociendo este sitio como testimonio único y excepcional de una civilización desaparecida.


La fuente de Lavapatas


La fuente ceremonial de Lavapatas es un conjunto de placas talladas sobre el lecho de la quebrada del mismo nombre. Los canales por donde corre el agua forman siluetas de lagartijas, serpientes y caen, a manera de fuente, a tres estanques. La función de la fuente debió relacionarse con cultos al agua y sus elementos asociados.


Quiénes habitaron y habitan hoy San Agustín


Aunque existen evidencias de ocupación humana desde el cuarto milenio a.C, las esculturas y complejos funerarios presentes en San Agustín se construyeron durante el período denominado por los arqueólogos como clásico o intermedio, entre el año 200 a.C. y el 800 d.C. aproximadamente. Las investigaciones arqueológicas realizadas en la región han señalado que se trataba de una sociedad cuyo principal medio de subsistencia era la agricultura, por lo que se destacan los sistemas de irrigación de agua y las terrazas para el cultivo. Sin embargo, no sería esta sociedad la que vería y afrontaría la llegada de los españoles. Según las crónicas de la conquista, en la región se encontraban varios grupos indígenas: los Timaná, los Yalcones y los Paeces. Los enfrentamientos entre estos grupos y los conquistadores serían una de las causas de la disminución de la población indígena en la zona, a través de su explotación y desplazamiento a otras regiones.


Desde el siglo XVIII, importantes exploradores y científicos se han referido a este sitio arqueológico, entre ellos Francisco José de Caldas y Agustín Codazzi. Durante la primera mitad del siglo XX, diversos investigadores realizaron sus estudios en la zona: el antropólogo alemán Konrad Theodor Preuss (destacando también sus investigaciones en el Alto de las Piedras), el arqueólogo español José Pérez de Barradas, y los antropólogos colombianos Gregorio Hernández de Alba, Luis Duque Gómez y Julio Cesar Cubillos. En la mayoría de estos estudios se hace mención del estado de saqueo y destrucción en el que se encontraban muchas tumbas, estatuas y ajuares funerarios, debido al impacto de la guaquería y la búsqueda de oro que tuvo su auge a finales del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX. A pesar de las políticas y programas que se han implantado en cuanto al tema, la guaquería continúa representando un problema para el parque. Respondiendo al fenómeno de guaquería y a la necesidad de proteger e investigar estos vestigios arqueológicos, en 1937 se inicia la creación del Parque Arqueológico Nacional de San Agustín, con la adquisición de algunos predios por parte del estado colombiano, donde fue hallada la mayor concentración de tumbas y estatuas. En 1941, a través del decreto 904, se establece formalmente esta reserva arqueológica. En la actualidad el parque se inscribe en un contexto social particular, que se caracteriza por la presencia de múltiples actores sociales. Por ejemplo, las comunidades campesinas de algunas veredas de la zona, las comunidades indígenas yanacona, vecinas del parque, los artesanos y las agencias de turismo, entre otros. Estos grupos locales tienen diversas perspectivas e intereses con relación al manejo y la gestión del parque, y en este sentido se relacionan de maneras diferentes con este espacio de conservación del patrimonio arqueológico y con el ICANH, en tanto ente encargado de su conservación.

El Museo Arqueológico de San Agustín



En este museo se presenta un panorama general de la arqueología agustiniana y se ofrece un recorrido que exhibe vestigios relacionados con las distintas sociedades que habitaron la región: herramientas de piedra, cerámica, urnas funerarias y objetos orfebres que hicieron parte de su vida cotidiana y ritual.


 Para el turista 


 



 


¿Cómo llegar al Parque? Usted debe tomar la vía Bogotá - Neiva (326 Km), Neiva - Pitalito (212 Km) y Pitalito - San Agustín (38 Km). El viaje por tierra tiene una duración aproximada de 10 horas desde la ciudad de Bogotá. Todo el recorrido comprende carreteras pavimentadas.


 


Horarios Abierto de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.  Venta de boletas: 8:00 a.m. a 4:00 p.m.


Boletería



  • Niños menores de 12 años, adultos mayores de 60 años y las personas oriundas de la región del respectivo parque y las comunidades indígenas: gratis.

  • Estudiantes con carnet vigente 10.000 mil pesos

  • Grupos conformados por 10 o más personas: 15.000 mil pesos.

  • Adultos (entrada general): 25.000 mil pesos


El valor recaudado por la venta de la boletería es destinado a la conservación y mantenimiento de los parques.


Otros sitios para visitar Parque Arqueológico Alto de los Ídolos y Alto de las Piedras, La Chaquira, Alto de la Pelota y el Purutal, Quebradillas, el estrecho del Río Magdalena.


Recomendaciones



  • Tenga en cuenta que la temperatura promedio de San Agustín es de 18° C.

  • Empaque sólo lo esencial. El peso del morral es un factor importante para la comodidad durante las caminatas, por lo que es preferible llevar poco peso.

  • Asegúrese de estar en buen estado de salud.

  • Cuide y respete lo que encuentre. No dañe ni marque los bienes naturales o culturales.

  • Recuerde respetar el pasado y las costumbres de los pueblos: respete la privacidad de los campesinos y los indígenas. No entre a sus casas ni tome fotografías de ellos o sus pertenencias sin antes pedirles permiso.

  • Se recomienda llevar los siguientes elementos:


    • Poncho, chaqueta o impermeable para la lluvia.

    • Zapatos o botas deportivas, cómodas y livianas, para caminar que no sean de cuero. Si decide usar botas de cuero, tenga en cuenta que una vez se mojen no se secarán.

    • Botiquín personal.

    • Bloqueador y una gorra o sombrero para protegerse del sol.


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INSTITUTO COLOMBIANO DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA